Entropía

Entropía como juguete. Partiendo del equilibrio y conduciendo el desorden a lo que se conoce como “muerte térmica”, encontramos a su paso una serie de grados intermedios. Pero, ¿qué sucede cuando el máximo desorden se lleva al campo del equilibrio? Eso es precisamente lo que se plasma en cada uno de estos orgasmos, partiendo de la idea de orgasmo como pequeña muerte y de la pornografía en sí como ejemplo de caos.

Lo estéticamente antiestético se transforma en belleza y equilibrio. Dentro de ese estado de expiración participan materiales que simulan fluidos y que colaboran, no en un estado de desorden –como cabría esperar- sino, al contrario, en la consecución de un equilibrio absoluto.

Pero este tipo de trabajos tiene, además, un vínculo de unión con otros anteriores que no podemos pasar por alto. Tal es el caso de las marinas de la serie Búsqueda, realizada años atrás, y donde la entropía está presente a través de distintas vistas desde acantilados. El agua será un elemento común entre ambos trabajos y esencia de los mismos, pero se materializará hacia nuevos caminos como símbolo de vida, de fertilidad y, por consiguiente, de lo erótico.

Todo está estudiado para alcanzar belleza y perfección. Las actrices porno se convierten en musas y en cánones de belleza de la modernidad, con tintes de estilo clásico. Los materiales que las envuelven son fluidos que se asemejan a sedas botticellescas. Y todo esto, por un momento y para siempre, convergerá en una disposición de ENTROPÍA permanente.

Blanca I. López Tejada

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